POEMAS DE FAVIO publicados en la antología latinoamericana 2009
VÍAS CELESTES DE BAIGORRIA "...entonces el pueblo cantó la marcha enamorada y el cielo se abrió y brilló una estrella." Andrés Rover Gagrand
La mañana es de tren distante
con el ritmo de las frías cosas,
llevó goteando el corazón errante
hasta las vías cercanas y quejosas.
La plaza 9 de julio artillada de semillas
exhibe estandarte de pájaro...
ninguna bandera Argentina pone
el celeste y blanco al firmamento
que oculta la inasible estrella.
Baigorria despierta en su centro
de flor con grandes pétalos fijos.
Baigorria, la ciudad sin balcones
de enormes patios donde se salva
el aire y el viento descansa
del cruce del ancho río
panza verde corazón de barro.
Una peregrinación de ruedas al trabajo
deja esta isla sin mar, racimo de casas
soledad de incomprendidos sueños
para traer el jornal,el opio popular
costumbre de caminar sin vuelo.
Baigorria rueda con bicicleta de Pedro
de Juana y de José Silencio.
Desde los barrios fluyen
como otro río de cuerpos
los brazos al trabajo y la mañana
cristalina se abre como pan
por el cuchillo del tiempo
y el amanecer ahora distante
es el tren que se lleva
el perfume de las cosas
y el calor de un beso.
SON ORDENES
También el silencio es acción
y la palabra; esencia del tiempo silenciado" Alejandro Rivier
¡Que la acción reine en tus días!
arráncale el corazón al amor
ponlo en tu pecho y a dos golpes
active el río rojo de tus miembros
con dos fuerzas estalle la alegría
por los poros de tu mando de caricias
hacia el orbe adormecido.
Arquetipo de la luz tu acto en la sombra
reflector en los campos de la abulia.
Calla boca y este ultimo silencio
invite al músculo mayor a latir su latifundio.
Cesa ya de escribir, has dicho tanto
a otros el medrar con tibio canto
con dos golpes de sangre se despierte
el mullido atavismo del letargo suelta amarras,
salta el charco y si en silla de ruedas anda el día
gira al mundo al empuje de tu mano.
Se despeine hirsuta la cabeza
se agite el respirar y mire alto
el ojo acostumbrado a la llanura...
busque estrellas tu rostro ahora extraño
para otros que ayer especularon
con la triste mirada y dile ¡calla!
a la chusma que pasa rebuznando
¡Que hay un hombre nuevo esta mañana
y lo verán despierto y caminando.
La maquina de Sion
En la Rusia de Stalin la gente temía ser con claridad y más aún que la vean con claridad .
Un hombre amanece horrorizado, se ve sin rostro, el comunismo se lo ha robado.
(de "Ensayo sobre la lealtad" de Igor Rostanoff)
La plaza se eleva y las palomas
giran con sus alas hacia el cielo.
En la quietud matutina el rosal
tiñe de rojo el aire en celo.
Volver como las hojas del roble a la tierra
estremecida de anhelos por gravedades recurrentes
primero con la mirada
buscando la causa del verde
en las alturas sin oro donde reina el vuelo
y prepara las alas inquebrantables
que cargan con el sueño.
La muerte y hacienda
"...una vida, apenas un suspiro"
Romeo Turns
Creyó que se iva a librar
cada rostro imprimía un recuerdo
con ellos tubo altos y bajos pero siempre cerca.
Por esa noche les pertenecía;
rompió la costumbre luego de soplar sesenta y cinco velas
y confesó a los invitados el deseo pedido a la estrella:
"He tenido una velada maravillosa y quiero para ustedes esta noche
que despierten una mañana y se digan:
no deseo nada más"
Instrucciones para miar el cielo
Junto al mar recuesta el cuerpo
de espaldas a la arena
no confundir azules con grises encrespados
vestir la mente de nube o de gaviota
así podrás volar mientras, tiránica
y obsesa ella queda en la tierra.
En la llanura de verdes extendidos
y diapasón calandria o tórtola del monte
alista el cuerpo en vertical de rayo
y que tu frente libere a los ojos.
Si en el desierto el dorado converge
con horizontes fulgurantes de sol
revisa alto y que el ala del sombrero
no tape el gesto regidor de la estrella.
Acaso el mar si navegas no entiende
la lagrima que cae salando tu mejilla
cuando del puente de tu barco infinito
miras el cielo y caes de rodillas
entonces única de tu boca se oye
la palabra perdida,el silencio perfecto
y la distancia recuperada al punto
se hace flor al volver a tu centro
y ese perfume del pénsil cercano
cave en la sombra de un hueco pequeño
por mas que mires no se ve el sendero
solo te guía la luz desde lo alto...
y el cuaderno celeste entre tus manos.
Precario canto
Precaria como una matriz
la sonoridad del cantar de la calandria
anuncia otra primavera.
Sigilosa el ala acomodando el aire resume el deseo de los lirios
oigo al pétalo golpear al oxigeno...
El instrumento del canto ahora en vuelo
cambia la gesta como aquella veleta.
El soplo toca la voz de la campana
la niña aplaude, celebrada comida
la madre cuenta lagrimas de cebolla
alguien festeja quien no será mañana
y alista el equipaje del futuro
curiosidad de la memoria vaga
al contemplar la vida que no acaba.
Interminable sucesión de momentos
que la memoria rescata de la nada
y talvez todo incluso el universo
sea el resumen de una sola mirada
de adentro a fura y de afuera hacia adentro
del cáliz de la flor de la palabra.
Favio Ceballos

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